Es 28 de Diciembre. Día de los Inocentes. Mañana será mi 25 cumpleaños. En las peores Navidades de todas las anteriores, que tampoco fueron en su mayoría demasiado buenas. Pero comparadas con la última de hace un año las anteriores no valen nada... Este año me siento más solo que nunca... El cuarto de siglo...
Después de una tensa y absurda comida de besugos vuelvo a mi habitación para descansar un poco. Hago el tonto por internet y vuelvo a la cama muerto de cansancio. Pero a pesar de mi "empane" soy consciente de todo lo que va sucediendo, incluso en esa trivial comida.
Sólo una hora de siesta u hora y media y así esta noche caeré rendido a buena hora para seguir haciendo cosas pendientes y algo útil. Pongo la alarma.
Cuando me despierto entra mi familia, he estado solo toda la tarde en casa y ni lo sabía. Han pasado 3 horas. Suspiro. Vuelven a irse y estoy solo de nuevo. Llamadas perdidas de un amigo para tomar algo y habar chorradas entra palabras nerviosas y falsos amigos para felicitarme. "Es mañana, pero gracias por el detalle... Sí, le pasa a todo el mundo... Si ya quedaremos para tomar algo, de momento no haré nada... Chao."
Comienzan los nervios y la ansiedad. De pronto me doy cuenta que llevo dos días sin tomar los antidepresivos, aunque los estoy dejando pero lo noto en los escalofríos que empiezan por las extremidades. Necesito tb en ansiolítico. siempre lo tomo antes de dormir, pero total es casi la hora de la cena y hoy estoy especialmente alterado...
Empiezan a fluir pensamientos. Iros. Hoy no. Ahora no. Dejadme tranquilo. No hay lamentos que valgan. Canción instrumental idónea:
http://www.youtube.com/watch?v=uUTBHM0OIes
Cojo las pesas. Necesito mitigar la tensión y quemarla poco a poco. Además aunque quisiera explotar las palabras y el miedo ahogan mi garganta y extremidades hasta entumecerlas por completo. La garrafa llena con más de 4 litros, casi al tope, que otras veces me parece tan pesada de levantar como mi propia voluntad por las mañanas parece una pluma mientras oigo la canción. Me entran ganas de llorar de repente. Apaga esa sensación. No llores. Se fuerte. Acelero el ritmo de los brazos. Otra canción cuya letra conozco al dedillo:
http://www.youtube.com/watch?v=c-OeaRnQrs0
La letra es bestial. El ritmo y sentimiento me invaden. Acelero más el ritmo. durante la canción vuelven a entrarme ganas de llorar y rabia. Sigo insistiendo y no paro de hacer los ejercicios habituales. Hoy parece que necesito quemar más tensión de la debida. Mucha más. al menos estoy solo y puedo poner la música alta. Eso me libera. Es como si cantara yo y me desahogara. Pero no termino de culminar el momento.
Ducha rápida y música electrónica. Ya que estoy tan activo vamos a aprovecharlo y encauzarlo hasta que se agote la tensión y se vaya. Es el método. Una ducha, me afeito, me visto, hago 4 trivialidades en la habitación como manojo de nervios. Inicialmente iba a salir solor por tabaco y enviar un sobre con las llaves del piso de madrid que aun estaban como canje por mi correo tardío después de la mudanza. El casero es un hijo de la gran puta fascista y egoísta. Así funciona la gente en Madrid. Cool style de Madriz. Que "bonito", PUAGH. Ya me la pela, no soy como él, el correo no debería ser importante salvo porque es documentación personal pero me la trae al fresco, estoy cansado de gilipolleces.
Salgo de casa con lo mínimo, móvil, cascos, llaves, algo de dinero y empiezo a caminar a toda prisa. Compro el tabaco y me echo un cigarro antes de salir al terreno habitual de carreras que aun está lejos y de camino a correos.
No llueve pero parece que lo hará en cualquier momento. Mucho viento. Frío normalito. Empiezo a alejarme del centro y me enchufo la música en vena. Es hora de encauzar y liberarse un poco de esa tensión física.
Ando. De prisa. Es como calentar. Poco a poco cojo ritmo. Y la música comienza a hacer efecto. De pronto suena la canción maldita que me martirizó el último año, aunque lo esperaba por escuchar el disco entero, pero la aletoriedad es irónica siempre. Estoy a una calle del circuito y empiezo a cantar en mi cabeza la letra:
http://www.youtube.com/watch?v=5oID_sUtej4
Susurros de conciencia. Os oigo.
Kaóticos. Dolorosos.
Mientras escribo esto intento recordar lo que pensaba para plasmarlo y desahogarme ya que no puedo ni decirlo ni gritar. Pero es lo que tiene una mente en estado sicótico. Recordar cosas y pensamientos tan lejanos como hac eunos dias, ayer o unas horas atrás es muy complicado por el bombardeo incesante de pensamiento. Como un dique desbordado que no puede contener todo el agua (¿o fango?).
Después de las pesas aun tengo los brazos tensos y nerviosos. Pero agarrotados. Como aquel día...
Ha pasado medio año. Y sigo sin reaccionar.
entado en un rincón de la cama.
Tu gritabas. Callaste y se hizo silencio.
Lo cogiste. Dudaste.
Y te dejaste llevar por emociones que entiendo pero no comparto.
Aún recuerdo ese cuadro estamparse a cámara lenta contra el suelo
antes de que titubeara en tus delicadas manos tembloras y fuera de control.
Intenté reaccionar y detenerte.
Quise reaccionar.
Pero estaba asustado.
Cagado de miedo.
Mis temores se estaban haciendo materiales.
Mis traumas se repetían.
Pero esta vez era distinto y yo no sentía lo mismo.
Te entendía.
Te comprendía.
Y me dolía.
Crack.
No podia dejar de llorar en el rincón de la cama
mientras veía a los pies en el suelo el cuadro destrozado.
Inmovil y acurrucado abrazando mis piernas bañadas en lágrimas.
Cogiste entre los cristales con tus manos temblorosas la foto con la que empezaron nuestros sueños.
"Te vas a cortar, no sigas, no hagas eso..."
Silencio eterno y tenso.
Ya estás fuera de control. Ni te lo piensas. La rompes en dos pedazos. Otra vez. Y otra. No puedes romper más los pedazos de tan gordos que son y encima te frustras. Me los tiras encima mientras sigo acurrucado en un llanto silencioso donde las lágrimas brotan como cataratas...
La peor hora de mi vida. Gritos, susurros, abrazos, guantazo, me das otro abrazo, me das otro guantazo.
Y te vas.
No pude reccionar... No pude...
Debías parar tú sola y darte cuenta de lo que estabas haciendo.
Además me daba miedo. Otra vez no. Ella no era como tú... Como puede acabar esto igual...
Contigo no... Así no... Te comprendo, te entiendo, te respeto, te adoro, te amo, pero las cosas no se hacen así...
A partir de ahí algo no material se había roto ya...
Los falshes de mi memoria fotográfica van y vienen mientras escucho la canción y corro. Quiero llorar. Necesito desahogarme con algo a lo que no pueda hacer daño.
Sigo en la misma calle antes de llegar a mi recorrido de ejercicio. Veo una papelera. La calle está desierta en este barrio alejado de todo. Tenso el puño izquierdo.
Zas.
Después del estruendo repentino me siento liberado. Un hombre delante detrás de una farola cuya presencia no habia notado se gira estrepitosamente sin saber claramente que ha pasado. Está en la misma acera más adelante. Pero estoy normal y un poco más desahogado.
Paso haciéndome el loco a su lado mientras suena aún la canción a todo tren en mis oidos. Intento seguir el paso sin demostrar la evidente vergüenza y culpabilidad. Y pienso como si hablara con él "Lo siento, no quería asustarte, ni sabía que estabas ahí, no te preocupes, no va contigo, necesitaba darle a algo inanimado para relajarme, pero odio la violencia".
A la papelera de plástico no le duele. a mi debería. Pero si no siento ni las inclemencias del tiempo ni el entumecimiento físico de la tensión, como carajo voy a sentir si me duele o no el puño. Todo parece estár bien, pero ni me miro el puño ni miro atrás a la papelera o el hombre. No quiero asustarle más por mis gilipolleces.
Empieza el circuito. Sigo con el disco entero del mismo grupo. Corro. Quiero llorar. No puedo. Corro más. Quiero gritar. No me salen la voz. Corro más. Me entran ganas de vomitar, taquicardia y me asfixio un poco. Vuelvo a caminar deprisa sin pararme. Vuelvo a correr contra el viento, el tiempo y el pasado. Veo una papelera de metal. Esta vez en este paraje si que estoy solo. Me cerciono primero. Completamente solo. Ahora con el derecho.
Zas.
Continúo. No miro atrás. no siento el dolor en ninguno de los puños. me duelen las piernas. no paro el ritmo.
Corrre del tiempo.
De tu pasado.
Huye.
25 años.
Los 10 últimos plagados de errores.
Los 4 últimos llenos de desgracias.
El último... El comienzo de mi segunda vida... De mis sueños... El mejor y el peor...
Lejos de todo lo conocido y malo, del pasado.
Pero el pasado siempre nos persigue.
Tengo que ser más rápido.
Llego al final del recorrido. Estoy agotado.
La tensión se ha ido. Me duele todo, estoy mojado en lágrimas y sudor. Al menos no ha llovido, aunque tampoco me hubiera importado, de echo notar esa lluvia en mi casa me hubiera echo sentir probablemente mejor. Es igual.
Continúo andando sin pararme en ningún momento. Llevo una hora andando y corriendo a buen ritmo. Ya no aguanto la música que me daba esa adrenalina para quemar la tensión. Pero escucho la canción antes de que temrine. No me gusta cortar ninguna de repente a no ser que sienta que me haga daño.
Pero ahora me siento liberado y relajado...
Entonces veo un camino alternativo. Por ahí no. Por estas fechas estará la hija de puta más egoísta que empezó todo lo que tengo y me creó los traumas originales. En estas fechas se que es muy posible que esté por ahí. Que la jodan. Aunque eso es lo que ella aún desea. Zorra egoísta.
Dejo de pensar en ella como si nada. Ya maté casi todos sus recuerdos fumando verde durante casi un año, de algo tenía que valer a parte de coger peso con el hambre del ciego y las risas.
Sigo relajado. Nada me turba. Termina la canción justo al llegar a un barrio cercano ya a calles céntricas pero desierta. Cambio de canción a algo que me transmite vibraciones más positivas y cuya letra aun no he destripado por no estropear esa sensación buena:
http://www.youtube.com/watch?v=crgW-05ipw0
De repente algo espontáneo ocurre. Mientras terminaba de ojear el resto de canciones de este disco un perrillo se abalanza sobre mis piernas.
Pero las alarmas de mi mente que ultimamente hacen que cualquier contacto humano, familiar o amistoso me hagan pegar un brinco y rechazarlo con temor y horror instintivo, no saltan. No me sorprende. No me asusta. Me encanta.
Me quito los cascos para escuchar sus tímidos ladridos juguetones y verlo de cerca.
Es un Yorkshire. ¡¡¡Los adoro!!! Mientras me quito los cascos y me agacho quieto para no pisarle accidentalmente, él salta y se mueve aceleradamente entre mis piernas. Lo acaricio tiernamente y le rasco mientras no deja de moverse y agitar la colita animadamente, totalmente lleno de excitación y vivacidad. Se da la vuelta en el suelo y se pone panza arriba para que le rasque la tripita con una cara y unos ojos llenos de satisfacción que en ese momento me llenaron de felicidad y me hicieron sonreir.
No recuerdo la última vez que sonreí así. Vuelve a levantarse y jugar con mis manos y caricias, vuelve a revolcarse, ambos estamos mojados de sudor, humedad y lágrimas. Pero ninguno piensa en ello. Disfrutamos. Es encantador. No quiere despegarse hasta que el amo lo llama.
"¡Ven perrita! Jajaja" mientras el abuelete esboza una sonrisa tierna, alegre y sincera. Lleva otra perrita más pequeña de la correa, su camadita supongo.
"¡Hasta luego!" nos decimos mutuamente y con alegría mientras la perrita se va corriendo llena d evivacidad.
Para mí es muy simbólico y emotivo. Hace tiempo que nadie me da un abrazo cálido sin que me sienta incómodo y mis alarmas salten automáticamente en un respingo justificado por brazos nerviosos que no saben como tratarte.
Pero el perrillo no sabe nada de mí. No necesita saberlo. Simplemente me mira, me ve, intuye mi interior y no piensa en que hacer, sólo actúa con naturalidad sin importarle el resto de las cosas y sin conciencia ni recuerdos.
Siempre tuve esa conexión especial con todos los animales. Los últimos meses la perdí del miedo que teníal contacto con cualquier ente vivo. Pero cada vez los animales noto que me aceptan más, no huyen d emi como los últimos meses. Algo que no me había pasado en toda mi vida. Pero que me hace sentir que estoy mejorando por buen camino.
Pero las personas no son como los animales por gracia o desgracia, según se mire.
Todo ello me hace terminar el dia con algo positivo. Estoy mejorando, encauzando mis tensiones y liberándolas "sanamente" poco a poco, relajándome y me siento más aceptado. Aunque sea por mis siempre fieles e intuitivos animales que no necesitan explicaciones... Simplemente notan tus sentimientos y saben lo que pueden o no hacer por instinto y naturalidad.
Hay esperanza. Siempre la hubo. Eso lo aprendí después de la depresión suicida. Rendirse no es una opción. NUNCA.
Pero aun queda un largo trecho hasta la "meta".
Además de mi cumpleaños es mi santo el mismo día y siendo la madrugada posterior a los Inocentes. ¿Ironía? Eso en mi vida es poco. Es un chiste.
Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo y Feliz 25 solitario cumpleaños, pequeño Frankenstein...
La luz está cerca ya...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Respeto por favor. No prejuzgues sin conocimiento de causa. Piensa antes de escribir la primera chorrada que te pase por la cabeza...